martes, 20 de mayo de 2014

El Quirquincho músico

Cuenta la leyenda que hace mucho, el viejo Quirquincho (armadillo que habita en el Altiplano de Bolivia) nacido en un arenal del Oruro, acostumbraba pasar las horas echado en la grieta de una piedra donde el viento la hacia cantar. Este animalito tenia un gran gusto por la música, tanto que se deleitaba en grande cuando oía cantar a las Ranas en las noches de lluvia. Sus pequeños ojos se ponían húmedos de la emoción y se acercaba hasta el charco donde ellas estaban ofreciendo su gran concierto. En ese momento, el Quirquincho dijo:

"Oh, si tan solo pudiera cantar así, seria muy pero muy feliz."

Las Ranas a pesar de oír sus palabras, no se conmovían, mas todo lo contrario, se burlaban de él y le decían:

"Oye, por más vengas todas las noches y siempre nos escuches hasta el fin de tus días, jamás aprenderás nuestro hermoso canto, por que eres muy tonto."

El Quirquincho quien era humilde y resignado, no se ofendía por tales palabras, mas solo se deleitaba con la armonía de aquel canto, y no entendía la ofensa que en ella encerraba.

Un día, unos canarios pasaron cantando en una jaula que llevaba un Hombre, y al oírlos, se puso muy feliz por tan lindo canto. Tanto fue su fascinación, que sin darse cuenta siguió al Hombre por un largo camino sin darse cuenta. Las Ranas también habían escuchado el bello canto de estas aves, así que salieron para oírlos mejor. Luego dijeron:

"Aquellos cantantes son de nuestra familia, ya que los Canarios son Sapos con alas. Sin embargo, nosotras cantamos mejor."

Al poco rato, iniciaron su canto interrumpido, hasta que una de estas Ranas dijo:

"Oigan, miren, el Quirquincho va detrás de aquel hombre, parece que quiere aprender a cantar como un canario jajajaja..."

Mientras tanto, el Quirquincho seguía corriendo tras aquel Hombre de las jaulas, hasta que de pronto, una de sus patitas se iba cansando al pisar la caliente arena.

"Que pena, ya no puedo andar más, y aquellos músicos se van."

Dicho esto, El Quirquincho se detuvo y solo pudo ver cómo se pedía aquella divina música a lo lejos.

El Quirquincho músico
El Quirquincho músico

Cuando ya era de noche, este amiguito regresaba a su casa, y al pasar cerca de la choza de Sebastián Mamani, el Hechicero, tuvo la idea de visitarlo para hacerle un curioso pedido.

"Estimado señor..." - Dijo el Quirquincho llorando - "Usted que todo lo puede, enséñeme a cantar como los canarios."

Cualquier persona que no fuera un Hechicero, se hubiera reído, pero Sebastian Mamani no lo hizo, mas solo se puso serio y dijo:

"Yo puedo enseñarte a cantar mejor que los Canarios, Ranas y los Grillos Quirquincho, pero tienes que pagar la enseñanza... con tu vida."

"¡Acepto todo!" - Dijo el Quirquincho - "Pero enséñeme a cantar."

"Esta bien..." - Dijo el Hechicero - "Pero cantarás mañana, esta noche, perderás la vida."

"¿Cómo?" - Dijo muy sorprendido el Quirquincho - "¿Cantaré después de muerto?"

El Hechicero, afirmó su duda.

Al día siguiente, el Quirquincho amaneció cantando con una voz maravillosa en las manos del Hechicero. Cuando este pasaba cerca por el charco de las Ranas, estas se quedaron mudas y muy asombradas:

"¡Cielos! ¡vengan amigas! ¡es impresionante!... ¡El Quirquincho aprendió a cantar!"
"¡Es verdad!, ¡canta mejor que nosotras!"
"¡Y mucho mejor que los canarios o grillos!"

Muertas de envidia, siguieron con saltos al Quirquincho que ahora, convertido en un Charango, emitía sonidos musicales muy hermosos. Lo que ellas ignoraban de nuestro buen Quirquincho, es que como todo gran artista, ha dado su vida por el Arte.

El Quirquincho músico
El Quirquincho músico

Observaciones:
Quirquincho: Un animalito Armadillo típico del Altiplano Boliviano.

Charango: Instrumento musical de cuerdas con sonido agudo. Su construcción se basa en base de un caparazón del Quirquincho. Hoy en día se construye este en base a madera.
 

 


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