sábado, 7 de octubre de 2017

La piel del Venado (Leyenda maya)

Cuenta la leyenda, que los Mayas tuvieron una época donde la piel del Venado era distinta a como hoy en día la conocemos. La piel del Venado era de color muy clara y podía verse con mucha facilidad desde cualquier parte del monte.

Gracias a esto, el Venado era una presa fácil para los cazadores que adoraban el sabor de su carne y usar su resistencia piel para su beneficio propio. El Venado era muy buscado y estuvo al borde de desaparecer de El Mayab.

Un día, un pequeño Venado que bebía agua, escuchó voces extrañas. Cuando dio la vuelta, vio que era un grupo de cazadores estaban por dispararle a él. De inmediato, huyó muy asustado, tan rápido como pudo, pero los cazadores estaban cada vez más cerca de atraparlo. De pronto por un resbalón, el Venadito calló dentro de una cueva rondando y rodando, pero así se salvó.

Una leyenda para ti: La Leyenda del Sol y la Luna

Una vez a salvo, dentro de esta cueva habían tres buenos Genios. Ellos lo recibieron y preguntaron del por qué sus malestares. El Cervatillo contó sus quejas y desventuras que había pasado con los cazadores. Los genios compadeciéndose de su desgracia, decidieron curar sus heridas y le brindaron un hogar por unos días. Cuando el Cervatillo se sentía mejor, agradecido lamía las manos de aquellos genios que lo cuidaron y en días después, pudo salir de la cueva despidiéndose de ellos sin antes escuchar lo siguiente:

"Antes que te vayas querido Venado, te concederemos el don que tú desees."

El Cervatillo tras pensar un rato, dijo con seriedad:

"Desearía que nosotros los venados podamos ser protegidos del Hombre."

La piel del Venado (Leyenda maya)

Al poco instante, un Genio tomó un poco de tierra y la echó sobre la piel del Venado. Al mismo tiempo, el segundo de los Genios, pidió al Sol que le brinde un poco de sus rayos para teñir la piel del Venado. Poco a poco, el Cervatillo dejo de tener la piel clara y se llenó de manchas con una piel del mismo color del suelo de El Mayab. Por último, el tercer Genio dijo:

"A partir de hoy, tu piel y la de otros venados tendrán el color de nuestra tierra y podrán ser confundidos con ella."

El Cervatillo agradeció a los Genios y pronto fue a darle la noticia a sus amigos y familiares. Así, la piel del venado representa a El Mayab: su color es el de la tierra y las manchas que la cubren son como la entrada de las cuevas.

Aún hoy, los venados sienten gratitud con los Genios, pues gracias a este don, muchos de ellos lograron escapar de los cazadores y aún hoy en día, habitan la tierra de los mayas.
 

 


     Facebook  Twitter Google+ Imprimir
 
Déjanos un comentario
(Respeta a los demás, evita los comentarios ofensivos)